San Andrés no cruza a México: otro sistema llega a Mexicali

2026-08-15 06:40:29 - MUNDO

✨︎ Resumen (TL;DR):

El trazo principal de la falla de San Andrés termina cerca del Mar de Salton, en California. El escenario oficial del USGS para una ruptura de magnitud 7.8 modela sus daños dentro del sur de California.

El sistema de fallas Imperial y Cerro Prieto sí llega a Baja California y su registro documenta cinco eventos entre 1892 y 2010, incluido el sismo de magnitud 7.2 del 4 de abril de 2010.

El centro y el sur de México responden a la subducción de Cocos y Rivera, la fuente que el SSN usó en el simulacro del 6 de mayo de 2026.

El trazo principal de la falla de San Andrés termina cerca del Mar de Salton, en el sur de California, y no entra a México. El sistema de fallas Imperial y Cerro Prieto, que la Unión Geofísica Mexicana identifica como el límite principal entre las placas del Pacífico y Norteamérica en Baja California, sí llega a Mexicali y produjo el sismo de magnitud 7.2 del 4 de abril de 2010. La diferencia define qué escenario sísmico corresponde a cada región: San Andrés se modeló para el sur de California, Imperial y Cerro Prieto tienen registro en Baja California, y Cocos y Rivera explican la sismicidad del centro y sur del país.

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Foto: Holly Jean / Pexels

La investigación que originó la cifra la encabezó la Universidad de Hawái en Mānoa. Journal of Geophysical Research: Solid Earth publicó el estudio el 10 de junio de 2026. Su conclusión fue que el esfuerzo tectónico acumulado en los sistemas de San Andrés y San Jacinto alcanzó, y en algunos segmentos superó, los niveles más altos de los últimos 1,000 años.

El equipo construyó un modelo físico con mil años de historia sísmica reconstruida mediante datación por radiocarbono de sedimentos desplazados y el análisis de anillos de árboles. Después lo ejecutó hasta el presente.

En el segmento San Jacinto-Bernardino, el modelo calculó 3.6 megapascales, una presión equivalente a la que existe a 360 metros bajo la superficie del mar.

La autora principal, Liliane Burkhard, de la Universidad de Berna, explicó a Euronews que el número no impresiona por sí solo. El dato importa porque ese esfuerzo actúa sobre un plano de falla que se extiende decenas de kilómetros a lo largo y llega a profundidades de 10 a 20 kilómetros.

El volumen de roca bloqueada es enorme. Burkhard lo resumió así: "cuando ese bloqueo cede, la energía liberada escala con el esfuerzo y el área".

El estudio no predice cuándo ocurrirá un terremoto. La Universidad señaló como expuestas a una ruptura conjunta de ambas fallas a Los Ángeles, San Bernardino, Riverside y el valle de Coachella. El esfuerzo que midió el modelo se acumuló durante más de 160 años sin una gran ruptura.

El sismo de magnitud 7.4 del 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó, dejó cientos de muertos en el occidente de Colombia. El doblete venezolano del 24 de junio, con magnitudes 7.2 y 7.5 separadas por 39 segundos, pertenece a la tectónica del norte de los Andes y del borde caribeño.

La falla de San Andrés se encuentra en el contacto entre las placas del Pacífico y Norteamérica, a miles de kilómetros de esos eventos y sin continuidad estructural con ellos.

El USGS documenta que un sismo grande puede disparar actividad a distancia mediante la transferencia dinámica de esfuerzos. La agencia cita los casos de Landers en 1992, Denali en 2002 y Sumatra en 2004.

Ese mecanismo tiene límites. Los eventos disparados suelen aparecer en lugares ya vulnerables y propensos a una sismicidad frecuente, como las regiones volcánicas. Además, todo lo que ocurra dentro de dos o tres longitudes de ruptura del sismo principal se clasifica como réplica.

El documento de referencia para el gran sismo de San Andrés es el escenario ShakeOut, que el USGS y el Servicio Geológico de California publicaron en 2008 con la participación de más de 300 científicos e ingenieros.

El ejercicio modela una ruptura de magnitud 7.8 en el tramo sur de la falla. También calcula desplazamientos de hasta 13 metros y velocidades máximas del suelo de 3 metros por segundo cerca de la traza.

Sus estimaciones para el sur de California son:

1,800 muertes.

53,000 heridos que requerirían atención de urgencias.

Cerca de 1,600 incendios.

Una pérdida económica total de 191,000 millones de dólares.

Daños al inventario construido equivalentes a 133,000 casas unifamiliares.

ShakeOut funciona como una herramienta de planeación para el sur de California. No es un pronóstico ni un mapa de riesgo para México.

En Baja California, la Unión Geofísica Mexicana describe el sistema de fallas Imperial y Cerro Prieto como el límite principal entre las placas del Pacífico y Norteamérica. El sistema continúa ese mismo límite tectónico con otro nombre y otro comportamiento.

Su registro histórico documenta cinco eventos:

Febrero de 1892: un sismo de magnitud similar en el extremo noroeste de la falla Laguna Salada.

1915 y 1934: dos sismos de magnitud cercana a 7 en la falla Cerro Prieto.

1940: un sismo de magnitud 6.9 en la falla Imperial, ligeramente al norte de la línea fronteriza.

4 de abril de 2010: el sismo El Mayor-Cucapá, de magnitud 7.2.

En conjunto, el registro reúne cinco eventos documentados desde 1892.

El CICESE describe el sismo de 2010 como el único de magnitud mayor a 7 ocurrido en Baja California del que se tienen registros instrumentales en la región.

Su epicentro quedó a unos 30 kilómetros al sur-sureste de Mexicali, donde convergen las sierras El Mayor y Cucapá. El sismo activó un sistema de al menos siete fallas principales:

Cucapá.

Pescaderos.

Borrego.

Paso Superior.

Paso Inferior.

Dominio Delta.

Indiviso, que no se conocía antes de esa fecha.

La ruptura en superficie se extendió unos 100 kilómetros, desde el extremo norte del Golfo de California hasta la línea fronteriza.

Equipos del CICESE y la UABC documentaron una licuefacción generalizada que expulsó arena y agua e inundó poblados del valle. El sismo afectó más de 100 kilómetros del sistema carretero, dañó más de 60,000 hectáreas de trigo listo para la cosecha y dejó entre 25,000 y 35,000 personas en espera de reubicación.

Las placas se desplazan una respecto de la otra unos 5 centímetros al año, de acuerdo con el CICESE.

Las 13 estaciones acelerográficas del CICESE que registraron el sismo, ubicadas a distancias de 12 a 140 kilómetros, midieron aceleraciones máximas de 145 a 799 gales sobre los sedimentos del valle. Sobre la roca granítica de las sierras peninsulares, registraron valores de 13 a 73 gales.

En promedio, los valores pico sobre roca firme resultaron alrededor de diez veces menores. A distancias comparables, el mismo temblor sacudió de forma muy distinta según el material que había debajo.

México se asienta en la interacción de cinco placas: Norteamérica, Cocos, Pacífico, Rivera y Caribe. La sismicidad que afecta al centro y al sur proviene de la subducción de Cocos y Rivera bajo Norteamérica, un contacto que recorre la costa del Pacífico desde Chiapas hasta Jalisco.

Guerrero concentra por sí solo cerca de 25% de los sismos del país, según el Servicio Sismológico Nacional.

El SSN ubica su zona de mayor atención en la Brecha de Guerrero, entre Acapulco y Petatlán. Entre 1899 y 1911, la brecha rompió cuatro veces con magnitudes de 7.5 a 7.8 y desde entonces no ha vuelto a hacerlo.

El organismo señaló que el sismo de magnitud 6.5 del 2 de enero de 2026, ocurrido en el extremo de la brecha, no liberó la energía acumulada en ella.

Con esa referencia, el SSN planteó el simulacro nacional del 6 de mayo de 2026 con un sismo ficticio de magnitud 8.2 y epicentro en la costa de Guerrero, a 18 kilómetros de profundidad.

El reporte proyectó que el sismo se sentiría con fuerza en Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Estado de México, Morelos, Puebla y la Ciudad de México. La lista no coincide con ninguna de las dos anteriores.

Falla de San Andrés, tramo sur: el escenario ShakeOut del USGS, publicado en 2008, simula una ruptura de magnitud 7.8 y ubica sus daños en el sur de California. El estudio de 2026 nombra Los Ángeles, San Bernardino, Riverside y el valle de Coachella.

Imperial y Cerro Prieto: el sismo El Mayor-Cucapá, de magnitud 7.2, ocurrió el 4 de abril de 2010 y dejó un registro en el valle y la ciudad de Mexicali. Su ruptura en superficie llegó hasta la línea fronteriza.

Subducción de Cocos y Rivera: el simulacro nacional del 6 de mayo de 2026 planteó un sismo ficticio de magnitud 8.2 en la costa de Guerrero y contempló efectos en Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Estado de México, Morelos, Puebla y la Ciudad de México.

La pregunta por los estados afectados tiene tres respuestas porque hay tres fuentes distintas. En Baja California, el evento de referencia ya ocurrió y dejó mediciones sobre el efecto del suelo. En el centro y el sur, la referencia sigue siendo un simulacro basado en una brecha que lleva más de un siglo sin romper. El escenario de San Andrés, por su parte, calcula daños dentro del sur de California, no en México.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

Fuente: euronews.com